jueves, 12 de octubre de 2017

Charichy Gata en Metáforas

Charichy Gata estará este domingo 15 de Octubre en el bar Metáforas.
Buscaré algo que os guste entre mis escritos.
Os espero, mis Charitunos.

Bar Metáforas está en calle Mata, 20 (Sevilla)
Apúntate al evento Facebook:  https://goo.gl/bUegwh
O infórmate en Twitter:  @metaforashop
Y también en instagram:  @METAFORAS_SEVILLA



domingo, 8 de octubre de 2017

Ya te he perdonado.

Ver a alguien que me desagrada (y me teme) me ha hecho darme cuenta del poder que tengo … y que no deseo.

Hablé con Dios anoche y acabamos tuteándonos. 
Le conté que su pecho abierto era la barca que mecía mis miedos.  Le dije que en sus manos grandes me perdía, que su boca hambrienta me sabía a mares, que en sus ojos negros hice tantos viajes, … Y Dios me entendía, porque, al fin y al cabo, Él le puso en mi camino … sólo para probarme. 
A mis años, con mi experiencia y mis exigencias, yo perdí la prueba. 

Arrepentida de no haber seguido mis propios dogmas, pedí perdón a Dios.  Y Dios, en toda su justicia, me preguntó:  “Y tú, ¿has perdonado?”
"¡Por supuesto!", contesté inmediatamente … e inmediatamente me quedé callada y cabizbaja. “Pero, peroooo”, aduje, “pero si yo no le deseo ningún mal … ¡a nadie!”.  Y volvió a preguntarme Él:  “pero, ¿has olvidado ya?.  Si te teme, será por algo.”

Y entonces comprendí que no quiero dar miedo.  No deseo esa carga tan grave.  Me gusta pasear con la mirada alta (que no altiva), sonreír desde por la mañana, sentirme libre de culpa y dormir tranquila.


Entendí y perdoné.  Del todo.  No volveré a entrar en su vida. No me importa lo que me hiciera esa persona tan pecadora.  Que Dios le perdone, que yo, por mi parte, ya lo olvidé.
De ahora en adelante, puede darse por indultado.




Valentines míos, el perdón sincero te da la paz que el mundo no puede quitarte.  Os deseo la Paz.


miércoles, 4 de octubre de 2017

Secretos oscuros

Me gusta mantener el misterio.  Pero no soy persona de grandes secretos.  Si bien es cierto, no voy contando intimidades por ahí sin ton ni son.  Para mí todo tiene su lugar, y no con todos comparto el mismo nivel de intimidad.  Para eso están esos amigos que se cuentan exactamente con los dedos de una mano (en mi caso, los cuento con la mano izquierda, que es más bonita que la derecha).

Pero guardo alguna que otra razón oculta que, no es que me avergüence, simplemente creo (no sin cierto orgullo) que no cualquiera merece saber.

Y entre esos "secretillos", hay uno en particular que sólo una persona conoce.  Y lo sabe, precisamente, porque él comparte esa misma peculiaridad ... ¡Fíjate, qué casualidad!

Increíblemente, esa relación tan intrínseca como para saberlo todo el uno del otro, se partió hace mucho tiempo.  Pero sé que, así pasen todos los milenios del mundo, se llevará a la tumba mis secretos.  Y, al final de los tiempos, yo custodiaré los suyos.

Violetines, os deseo que en vuestra vida aparezcan personas con las que compartirlo todo:  lo bueno, lo malo, lo imposible, los sueños más temidos, las posibilidades más remotas, las pesadillas ignotas y también los despertares difusos.  Si podéis contar con ellos al pasar el meridiano de vuestros años (incluso si os sobran dedos en una mano, no importa), entonces sabréis que habéis vivido.


Sol brillando tras unos árboles


¡Buenas noches, mis Violetines!


jueves, 21 de septiembre de 2017

La mentira, el engaño y la verdad

   Mentira y engaño son cosas distintas.  La mentira sale de uno, y el engaño se queda en el otro.
   La verdad, sin embargo, es siempre limpia.

   El que miente, pretende ganar, y al final se pierde.  El que se engaña, cree que ya ha ganado, pero ya ha perdido.
   La verdad, por el contrario, no tiene pretensiones.  Su único vicio es ser franco, allanar los caminos a coste mínimo.  Porque el engaño al final tiene un alto precio, que algunos pagan con su vida, y otras con su cuerpo impío.


Si alguna vez descubres mi error, sácame de él lo antes posible. Tal vez protestaré y patalearé un rato.  Mas, al final, con toda la dignidad que me reste, recogeré mis cosas y agradeceré tu sacrificio.





Puede que os mientan, pero que no os engañen.  La verdad siempre, aunque duela.
¡Buen finde, mis Violetines!

jueves, 14 de septiembre de 2017

Querida Inés de 15 años

¿Qué tal las vacaciones, mis Violetines?
Las mías han tenido un poquito de todo, así que no me quejo del cómputo final.
Hoy traigo una publicación distinta. 

Tengo una sobrina postiza que recién descubre las mieles y las hieles de la amistad.
Nos ve a un grupo de buenos amigos (entre ellos, sus padres) y comienzan las dudas.  Quiere lo que ve, así:  ya hecho.

Inés no sabe que en estos años de pandilla hubo encuentros y encontronazos a porrón.
Mujeres y hombres nos conocimos hace 34 años (cada sexo en su barrio), y hace 27 que nos amalgamamos.  Bueno, la última adquisición varonil fue hace 18, pero parece que lleva toda la vida con nosotros.
En ese grupo dispar, entraron elementos que no acabaron de encajar;  y otros desaparecieron poco a poco.  A todas las recordamos desde el cariño con sus más y sus menos.  El resto, fuimos adquiriendo personalidad e intimidad, conformando una esencia que nos gusta.

Los que quedamos, llevamos más del 75% de nuestra vida juntos, y eso se nota.  Por eso, cuando Inés duda si hallará alguien que la quiera (y a quién querer) como lo hacemos nosotros, le explicamos que es fácil y complicado a un vez.

Cuando cumplió 15 años, le hice un regalo especial:  le hice un álbum de scrapbooking para que ponga las fotos de sus amigos, los que están, los que vendrán y los que se irán.  Y con ese álbum, creé esta desiderata especialmente para ella.




<< Querida Inés de 15 años. Mi niña bonita.

Sé que tienes muchas dudas sobre la amistad verdadera.
Tú no crees esas patrañas que escribe la gente sobre los amigos de toda la vida.
Haces bien. No creas más que lo que vivas.

Los amigos no se buscan.  Son ellos los que te encuentran.
Ellos buscan tu alma bajo todas esas capas que decimos que no tenemos.
Ellos ven la luz al fondo de tu alma.
Y comprenden, entonces, que tenéis algo en común que os hace uno, siendo más.

No te afanes en buscar amigos: Inés.  Deja que den contigo, y encárgate sólo de mantenerlos.
¿Qué cómo se hace eso?  Descubriéndolos tú también en los detalles diarios.

No te importe si parecéis muy distintos para congeniar. Cuando pasen los años sabrás que lo único que une es que sintáis igual ante la vida.

Al correr del tiempo comprenderás que unos sólo te acompañaron una parte del camino, y otros morirán a tu lado (aún si ya se han marchado).
El recuerdo perdura por siempre, y alumbra toda la vida de ambos.

Por eso te digo, Inés querida, que atesores los momentos.
Cada uno es como es, y todos tenemos nuestros defectos (aunque ya sabes que los Leo tenemos menos … pocos … muy pocos … casi ninguno).
Quédate con lo bueno, y disfruta los detalles pequeños, que son los que llenarán tu alma de mujer que ahora empieza a florecer.

¡Feliz cumpleaños, Inés!

>>


Nota:  El álbum que le regalé aparecerá en unos días en mi web artesana Charitinas, caprichos artesanos

Y tú, mi Violetín: ¿Estás contento con tus amigos?  ¿Y ellos contigo?  ¿Le confiarías tu vida o la de tus hijos? ¿Y viceversa?

viernes, 25 de agosto de 2017

Yo ya he ganado

Hacía días que no lograba ponerme a escribir.
Es cierto que tengo mucho material escrito de hace meses, e incluso alguno inédito de hace años ya. Pero mi vida últimamente ha sido una aventura incierta.  Adoro el verano y me muevo mucho más que en ambientes fríos.

Hoy me he puesto antes de escaparme unas semanas de la rutina.
Ahí tenéis un pensamiento que me lleva rondando la cabeza unos cuantos meses, pero no acababa de cuajar.
Es que hoy me he cobrado unos cuantos desaires juntos.  Y cuando se acaben las vacaciones, cuando comiencen las clases, todo estará ya más que olvidado.  ¡Vuelta a empezar!

¡Aprovechad estos últimos días antes de los agobios, mis Violetines!

lunes, 24 de julio de 2017

Mi pajarito

Me gustaba pensar que eras como un pajarito, que picaba de jardín en jardín, pero te venías a descansar en el mío.
Hoy me di cuenta de que perdí algo importante en ese trabalenguas de tecnología que a un vez nos libera y nos ata en invisibles cordelitos de señales indescifrables.  No puedo recuperarlo por más que lo he intentado.  He buscado ayuda, pero nada, que no hay manera.
¡Lástima! Hubiera sido bonito releerlo al pasar de los años, cuando ya no hiciera daño esa presencia que ahora me revive y mortifica en misma esencia.



Atesóralo todo, Violetín mío, que el tiempo todo lo cura, lo matiza o lo olvida.

martes, 18 de julio de 2017

El espejo

En uno de mis paseos al amanecer de mi Sevilla, me encontré un día con un charco insalvable.
Tuve que dar una buena vuelta para salir del parque.

Pero antes, aproveché para perderme un rato en las aguas estancadas, que reflejan un lindo árbol invertido, irreal, inerte, ... pero hermoso al fin.
¡Cuánto nos dejamos engañar por estos reflejos que no hacen más que distraernos!

La verdad está ahí siempre, incluso cuando nos perdemos en el espejo de la fantasía.  Para mí, lo importante es seguir paseando, y no detenerme en un charquito más que el tiempo que se tarda en hacer una foto.




¡Qué disfrutéis de una linda realidad, mis Violetines!

martes, 11 de julio de 2017

Cristóbal

El Giraldillo de Sevilla es un monumento a la Fe Evangelizadora.  Y la estatua onubense mal llamada "de Colón", es un monumento a la Fe Descubridora.
Pero en Sevilla hay un monumento también mal llamado "El Huevo de Colón" (sin comentarios).  Y de alguna manera, también representa a la Fe.  En este caso a la Fe Conquistadora (la de los Reyes Católicos exactamente).

Muchas mañanas me llego andando, bien temprano, a los pies de este huevo con tan peculiar relleno.
Y allí me asombra la ceguera del que cruza océanos en un barquito.
Y yo entonces pierdo la fe en ti, otra vez. En ti, que no eres capaz de recorrer unos metros por darme un beso (de esos que tú sabes que me gustan:  chiquito y lento, muy lento, que pareciera sin fin).

Hoy desperté temprano, con ganas de quemar cabos y aserrar cadenas.
Hoy rompí tus fotos, todas, y todos los regalos que me hiciste;  quemé las raíces de cuanto me diste;  y, por si acaso me quedaba algo tuyo dentro, lloré y escupí.
Hoy me siento conquistadora, como Cristóbal.  Hoy soy inquebrantable, nueva, virgen, inexplorada, y atesorada ... pero ya no de ti.


¡Ojalá algún día os sintáis "a estrenar", mis Violetines!

martes, 4 de julio de 2017

Dónde me escondo

Estoy deseando que acabe todo de una vez.
Todo empezó hace unos 11 meses.  Más, en realidad, nunca tuvo un comienzo definido.
Es que yo ... yo ni siquiera puedo definir qué es. ¡Yo!.  Yo que a todo le doy nombre, no sé deciros porqué.
Yo, que siempre siempre dije que no, que no y que no ... Yo renegué de mí misma, como no lo había hecho en mi vida.

No. Esto no puede continuar así.  No voy a seguir desde ya. Porque no. Porque lo digo YO.
Pero de mientras, ¿dónde me escondo estos meses de cariño?.